viernes, 27 de junio de 2008

A Escorpio le gusta ir de incógnito. Fíjate en los ojos, su mirada será siempre penetrante. Quizás te incomode, pero no esperes que sea Escorpio quien retire primero la mirada, siempre serás tú. Se te clavarán sus ojos profundamente, como si te atravesaran el alma.
El ego de Escorpio es total. Escorpio sabe lo que es y lo que no es perfectamente, por lo que no cambiará su idea de sí mismo por lo que piensen los demás. Los insultos le dan exactamente igual, pero lo mismo podemos decir de los halagos. El no necesita que nadie le indique sus virtudes ni sus defectos. Es consciente al cien por cien de sí mismo.
Son de aspecto frío, pero sólo por fuera, claro. Es sólo una pose para ocultar su gran naturaleza íntima. Su dominio de la personalidad es envidiable. Ordenan a sus rasgos que se mantengan inmóviles, y la cara les obedece. Rara vez verás que los traicione el rubor, un gesto o una mueca. Las sonrisas son raras, pero auténticas.
No es fácil observar sobresaltos o nervios en ellos.
Hay que estar en guardia con todos los Escorpiones, y no porque sean malos, simplemente, no son blandos ni ingenuos.
Si eres sensible, no le pidas su opinión o su consejo porque te dirá la verdad, brutal y desnuda. Tú le preguntaste y él te contestó.
Cuando te diga algo hermoso, ten por seguro que es sincero, y no ha puesto florituras en sus comentarios. Te lo puedes creer al cien por cien.
Hay en estas gentes una obsesiva dulzura, y también, con frecuencia, una tierna simpatía hacia los enfermos y hacia los que sufren.
Escorpio muestra intensa lealtad a los amigos y familiares.
Jamás olvida un gesto noble o una bondad. Igualmente recuerda las heridas y las injusticias sufridas, y rara vez se quedará con los brazos cruzados, eso sí, sin alterarse, pero la venganza está servida.
Es raro que caiga enfermo, pero cuando sucede, por lo general será grave. La mejor cura el descanso, y un cambio de actitud que sustituya el resentimiento por la aceptación.
Le interesa la religión, siente gran curiosidad por la vida y la muerte, le apasiona el sexo y está movido por un violento deseo de reforma. Pero también un tierno protector de los niños y de los débiles.
Escorpio es posesivo con lo que él considera suyo. Avanzará siempre lentamente pero seguro, ganando terreno poco a poco. Escorpio puede hacer cualquier cosa que se proponga. Si realmente quiere algo, ese algo será suyo.
No importa a lo que se dedique en la vida, y puede ser cualquier cosa, pero ten por seguro que lo hará mil veces mejor que sus competidores.
Los antiguos misterios fascinan su mentalidad brillante. Escorpio nace con el conocimiento de los secretos de la vida y de la muerte y con la capacidad de dominar ambas, si eso es lo que quiere. Pero la astrología, le advierte constantemente que "debe saber que sabe".
Tiene una fabulosa facilidad para meter la pata, pero tardará en darse cuenta, verá que te quedas serio y mirándole de una forma muy rara, pero no caerá en que algo que él dijo fuese la causa de tu cambio de carácter. Se quedará confuso, no entenderá muy bien qué te pasa. Si por casualidad se da cuenta de su metedura de pata, ten paciencia, intentará remediarlo, pero será aún peor. Olvídalo porque seguro que Sagitario ya ha olvidado todo lo que ha dicho. No actúa por maldad, lo más fastidioso de este signo es su torpeza verbal, ellos piensan que son los más diplomáticos del mundo. Creen firmemente que son incapaces de herir a nadie con sus palabras y que ponen gran cuidado en ello, y lo creen sinceramente, es más, todo lo que hacen lo hacen sinceramente.
Ama apasionadamente a los animales. Al no ser que en su carta natal tenga alguna influencia negativa. Por lo general no teme a nada. Al Sagitario típico le atrae el peligro, el riesgo, la aventura.
Lo que Sagitario piensa y siente, lo dice en forma casi inmediata, de un niño pero con la misma inocencia.
Es difícil estar durante mucho tiempo resentido con Sagitario, siendo tan evidente su falta de maldad.
Son capaces de ofrecer consejos profundos y sabios, cuando no se toma el tiempo de analizar sus opiniones.
Introvertido o extrovertido, es promotor del corazón. Aunque su lengua calle, su mente está ocupada.
Normalmente el típico Sagitario es feliz y tranquilo, pero su temperamento de fuego puede estallar si descubre que alguien está abusando de su amistad o se toma demasiadas confianzas. No sabrás como ha podido darse ese cambio en esa persona y de esa forma tan radical. Muy fácil, Sagitario se ha encontrado ante una injusticia, y eso no lo tolera.
No soportan que se les juzgue de fraude. Una acusación injusta que ponga en tela de juicio su integridad hará arder con fiereza su indignación, pero luego pedirá perdón. Eso sí, siempre el orden será así, primero actuará y luego se parará a pensar. Es muy impulsivo y temperamental.
Les encanta viajar, es el signo más viajero, siempre está preparado para salir con destino a cualquier parte.
Siempre observarás un aire un poco infantil en el Sagitario típico, ingenuo, bravo y optimista. Se niegan a crecer, asumir responsabilidades, aunque al final lo afrontan de forma admirable.
Sagitario cede de mala gana a la enfermedad, y se recupera con sorprendente rapidez. Es alguien a quien la vida rara vez derrota en forma permanente. Creen que mañana será mejor que ayer, y hoy no está nada mal.
Les encantan los juegos de azar, las apuestas, los casinos y hasta los juegos más serios.
Aunque en las relaciones amorosas es cálido y afectuoso, es bastante difícil que se deje atrapar. Ya hemos dicho que le cuesta contraer compromisos.
Sus defectos: una tendencia al mal genio, excesivo gusto por la comida y la bebida, incapaz de guardar un secreto. Pero ninguno de esos fallos es necesariamente permanente.
Es un signo generoso por naturaleza.
No puede tener éxito como mentiroso, nadie cree ni media palabra, se le pilla sin ningún esfuerzo. Para él es siempre mejor decir la verdad salga como salga.
No importa que sea osado o tímido, la auténtica naturaleza de este idealista generoso es de lo más alegre.
Capricornio es un nato escalador social. Capricornio siempre gana. Discreto, no le gusta llamar la atención, sino todo lo contrario, será aquel que está observando en la última fila.
Puede parecer inofensivo, pero es resistente. Trabajan sin pausas, y se las arreglan para soportar decepciones, insultos y presiones. Se puede decir que tienen un estómago de hierro. A Capricornio no hay nada ni nadie que le separe de su camino hacia la cima. Admiran a los que han llegado antes que él. Respetan la autoridad y honran la tradición.
Los saturninos se someten, asientan, se adaptan, ¿o es sólo una apariencia? Capricornio deja que se le adelanten pero siempre llega primero. Siempre con los pies en el suelo. Celos, pasiones, impulsos, enojos, despilfarro y descuido son obstáculos; que sean otros quienes tropiecen con ellos y caigan. Capricornio no.
Será difícil encontrar a Capricornio metiendo las narices en lo que no le importa. Tiene bastante normalmente en preocuparse de sus propios asuntos.
Con su sentido práctico, es raro que se precipiten en los negocios o en contraer matrimonio.
Son gente capaz de hacer cosas muy raras para conseguir seguridad.
Es una persona tan tímida y dulce, un poco testarudo tal vez, pero de manera tan comedida que parece inofensivo. Una persona tan segura, en quien se puede confiar, y que halaga agradablemente a uno. Capricornio no es un signo sencillo, puede presentarse de muchas formas, aunque el fondo sea siempre el mismo.
Él gobernará sin dejarse ver, desde el rincón, moviendo con toda modestia los hilos de la autoridad. Su posición es la del líder, pero no al frente del batallón, siempre detrás.
Generalmente bondadoso y tranquilo, pero le encanta provocar, goza desafiando a la opinión pública y le encanta escandalizar con sus ideas, demostrar su anticonformismo. La política le fascina, los deportes le absorben y los niños le seducen... pero lo mismo ocurre con mil cosas más, por no decir con todo. Está fascinado por la vida, por todos los misterios que se pueden encontrar.
Enamorados de la libertad, pueden ser divertidos, perversos, originales, engreídos e independientes, pero también diplomáticos, suaves, compasivos y tímidos.
Acuario siempre está analizando situaciones y personas. Pueden ser inquietantes cuando se ponen hacer preguntas sin el más mínimo tacto, tratando de llegar a lo más hondo de tus sentimientos. Cuando descubra que ha descubierto todo el misterio, dará la vuelta y se dirigirá hacia la siguiente persona interesante. Y eso duele.
Acuario en lo que se refiere a la amistad, da más importancia a la cantidad, más que a la calidad por esto no tiene muchos amigos íntimos.
Una de las enseñanzas de la astrología es que lo que piensa Acuario es lo que pensará el mundo dentro de cincuenta años.
Se conoce a este signo como el signo de los genios, y no hay duda de que lo es.
Dicen que es muy débil la frontera entre el genio y la locura y es posible que ante un Acuario siempre estarás dudando en qué lado se encuentra de la frontera.
Los Acuarios son una curiosa mezcla de frío sentido práctico e inestabilidad excéntrica. Acuario tiene un don increíble para calmar a las personas histéricas y para serenar a los niños asustados.
Es raro que tengan prejuicios, tiene la mente muy abierta. Defienden la igualdad, la fraternidad, amor universal, vivir y dejar vivir, buscar la verdad, experimentar y retirarse a meditar.
Aunque son idealistas, no esperes que luchen a capa y espada por ellos, para ellos es suficiente vivir con su código, escuchar y dar forma a sus ideas.
Acuario no confía por naturaleza en la gente, hasta que no te haya examinado. Es fácil sentirse incómodo bajo el minucioso análisis de cada gesto y cada palabra a la que le somete Acuario. Él quiere saber lo que hay detrás de tu apariencia, y para descubrilo puede hacer preguntas bastante embarazosas, pero queda el consuelo de saber que, una vez que te ha aceptado, ningún comentario malicioso sobre ti, le hará cambiar el concepto que tiene sobre ti.
No subestimes jamás el proceso de Acuario de empaparse de conocimientos mientras parece que está en la luna.
Casi todos los Acuarios tienen un tipo de sensibilidad especial que les permite saber de antemano cuáles son sus deseos más íntimos.
No es nada supersticioso, aunque es muy intuitivo y amante de lo místico y oculto.
Desprecian la mentira y la mala fe, y evitan prestar dinero o pedirlo prestado. Te lo darán como regalo, pero no se lo pidas en préstamo. Faltar a una promesa o prolongar una deuda puede provocar una profunda herida en vuestra amistad. Acuario mantiene su palabra y paga sus deudas, y esperan que los demás hagan lo mismo.
Rara vez te dirá directamente una mentira, pero es capaz de engañarte en forma muy sutil, que poco tiene que ver con la esencia de la honestidad que él constantemente pregoniza.
Se les considera idealistas, pero tal vez ese calificativo es excesivo, ya que el auténtico idealismo está hecho de fe ciega y de optimismo, y Acuario es demasiado perspicaz para cegarse durante mucho tiempo con causas perdidas.
Sabe que la mayoría de los sueños son ilusiones, como el arco iris que él ha examinado tan de cerca, y que sigue amando.
Su cuerpo y su mente necesitan ser tan libres como el viento.
Piscis tiene pocas ambiciones mundanas. A la mayoría de ellos les importa poco el poder o el liderazgo, y tampoco la riqueza les atrae demasiado.
Le gusta ir contra corriente. Naturaleza ociosa. La mayoría de las restricciones lo dejan indiferente, si no le privan de su libertad de soñar, y de ir buscando su camino en la vida.
Más indiferente se queda ante los insultos, las recriminaciones y las opiniones de la gente. Pocas cosas le mueven a una acción violenta. Pero no lo provoques demasiado porque cuando se enfada puede ser sarcástico, y rápido con la lengua.
Como pasa con los Escorpio y los de Cancer, para los nativos de Piscis es prudente no acercarse siquiera al alcohol. Le encanta todo tipo de vicios.
Le cuesta ir hacia adelante, seguir el camino recto. Piscis dará vueltas constantemente sin llegar alcanzar sus metas.
Para Piscis la vida es un gran escenario. Carácter premonitorio ante cualquier situación de la vida. Si tiene un presentimiento normalmente se cumplirá.
Igual que Aries representa el nacimiento del zodiaco, Piscis representa la eternidad. Piscis es el último signo, mezcla de todo lo que ha sucedido antes.
A veces, el humor de Piscis es cálido e inofensivo, otras es frío y despiadado, pero encubre siempre alguna otra emoción que el Pez quiere ocultar, rara vez es espontáneo.
Tiene un gran sentimiento de piedad y un gran deseo de ayudar a los débiles y enfermos.
Piscis no juzga a nadie, da igual quien tenga delante siempre le tratará dulcemente. Él es muy sensible y así trata a los demás, por esa sensibilidad muchas veces se pone la máscara y finge indiferencia, para protegerse.
Muchas veces se les tacha de insensibles por no prestar atención a historias tristes, cuando realmente lo que pasa es que son demasiado sensibles y por esto evitan este tipo de historias porque les afectan demasiado. Piscis es demasiado profundo.
Para Piscis todo es ilusión y les cuesta muchas veces distinguir la realidad. Más de una vez te los encontrarás flotando, porque Piscis no anda sobre la tierra, flota en el aire.

Signos del Zodiaco ARIERS


Primer signo del zodiaco. Representa el nacimiento. Personas que lucharán sin vacilación contra las injusticias, sin avergonzarse de expresar sus opiniones. Van directamente al grano, sin vacilar un momento. Quiere algo y lo consiguen. A Aries el mundo le preocupa pero sólo en la medida que se relaciona con él. Deducimos de esto que es egoísta o egocéntrico, no, Aries por ser el signo que representa el nacimiento es como un bebé y como a los bebés la inocencia les rodea por completo. Si en plena noche se le presenta una idea nueva y te llama a las cuatro de la mañana no se lo puedes tomar a mal, es simplemente que piensa que si él está despierto ¿porqué no lo vas a estar tú? pero en ningún momento se le pudo pasar por la cabeza que te pudiera molestar.
Son intrépidos, se pasarán la vida cayendo siempre para volver a levantarse y hacer un nuevo intento, por esto, no suelen ser personas rencorosas o desconfiadas ya que siempre están dispuestas a probar otra vez.
Un Aries puede fantasear pero con las mentiras se lleva mal. Nada hay en él de complicado o de oculto. Si con algo no está de acuerdo, chillará, le darán mil pataletas, formará un gran escándalo, pero nunca pensará en organizar ninguna estrategia rara para salirse con la suya.
La persona regida por Marte le mirará a uno directamente a los ojos, con desenfadada limpieza y con una fe bastante conmovedora.
Un Aries jamás mostrará su decepción, si puede evitarlo. Si alguna vez se le ve llorar sin recato, es seguro que, el dolor le ha llegado al alma.
Un Aries estará en los primeros lugares de la carrera que ha elegido, o dedicado a un negocio propio. En caso contrario, se le reconocerá fácilmente por el descontento que demuestra al verse forzado a someterse a otros.
De un Aries se puede esperar una actitud liberal, generosidad e iniciativa, pero no esperes sutileza, tacto ni humildad. También anda bastante escaso de paciencia. Es crítico pero también sabe reconocer el trabajo bien hecho.
Aunque la franqueza y una alentadora honradez configuran el sello distintivo del signo, no es un buen negocio hacerle un préstamo a un Aries. Claro que terminarán por pagar sus cuentas alegremente, pero es posible que cuando lo haga, el acreedor ya haya perdido las esperanzas.
Nunca será un cobarde moral, pero el dolor físico no es para él, es lo que se suele decir un mal enfermo. Y por supuesto a loas médicos cuanto más lejos mejor. Hasta que se desplome de agotamiento o hasta que llegue a una edad en que alcance mayor sensatez. Normalmente no tomará ni una aspirina para el dolor de cabeza.
A causa de su optimismo, es raro que Aries sea víctima de enfermedades crónicas y duraderas, que -según ha enseñado siempre la astrología- se generan o se intensifican como consecuencia de la melancolía y del pesimismo.
Aries se aferra a la preciosa idea de que nadie más puede hacer nada con la eficiencia de ellos, y eso puede conducirles a mil desastres. La gente que ha llegado a la cima gracias a un esfuerzo duro y paciente ve lógicamente con malos ojos la agresividad de un Aries que piensa que él, con mucha menos experiencia, sabe mucho más. Sólo después de muchos fracasos desalentadores aprende a ser modesto y humilde. Una vez que lo consigue, es capaz de llevar al éxito cualquier proyecto, agregando muchas ideas creativas y haciendo, de manera instintiva, las mejores jugadas.
Si se le da a elegir entre el dinero y la gloria, elegirá infaliblemente la gloria. Tiene tanto cariño por el dinero como cualquiera, pero aún quiere un poco más el elogio y a la fama.
A la gente de este signo se la acusa de tener un carácter terrible, y lo tienen. Pero también tienen una total incapacidad para mantener su ira durante mucho rato y, una vez que han pasado sus agravios quedan totalmente olvidados. Es raro que los Aries se enfaden con las personas. Para Aries sólo hay dos colores, el blanco y el negro, los matices no existen para él. Y de esta forma ve la vida. Para él están los amigos y los enemigos, los detalles no son su punto fuerte.
La gente de Marte es incapaz de aceptar la derrota, ni siquiera de reconocerla. Disfrutan encontrando oposición porque eso representa un desafío. No se quedan esperando a que el éxito les llueva; lo persiguen con furiosa obstinación, y por eso son tan pocos los Aries que se encuentran en las listas de quienes disfrutan de un gran bienestar.
No les resulta difícil ganarse la simpatía popular. Disfruta haciendo favores, y cuanto mayor es el gesto caritativo, mejor, pero quiere que se le reconozca.
Es el que abre caminos, el que siempre lleva adelante a los otros hacia una meta imposible. Su fe, es pura, sin asomo de hipocresía o codicia.

Lindas Hadas